02. 12 GRAMOS (antología poética)






OBRA: 12 GRAMOS (antología poética)
AUTOR: Selección de Oscar Ramirez
GÉNERO: Poesía
DIMENSIONES: 11 x 17 cm.
PÁGINAS: 32
DEPÓSITO LEGAL BNP: N° 2012-11994

 




 

 

SOBRE EL AUTOR

 
 

 

UNA PEQUEÑA TAJADA
A continuación disfrutarás de un fragmento de la obra. Apreciamos tus comentarios.

  

ALGUNAS PALABRAS CARENTES DE POESÍA
(a manera de prólogo, o algo así…)
 

Las letras giran sin medir tiempos y distancias, sin buscarse en pretextos que argumentan fisuras, grietas, vacíos que el común denominador sabe aceptar con desaire, agrupando nombres y títulos sin mayor interés que la mediocridad.
       Muchas veces, una antología se escribe a partir de hilos temáticos, grupos generacionales o absurdas cuestiones de género, lo cual delimita el único y verdadero elemento común: la poesía.
       12 GRAMOS surge como idea en la cual diversas voces, sin pretextos de edad o universos poéticos, ocupen un crisol que difunda lo que se viene haciendo a gritos o en silencio.


Oscar Ramirez
Trujillo, octubre de 2012

 



RAÚL HERAUD


Muerte y decapitación de un hombre sin fe

Cuesta abajo en el sendero de la calavera
donde la vida es una maldición que los hombres soportan
un ángel apareció entre la mierda
besó los esperpentos a pesar de estar condenados
los amó aun sabiendo que el amor nada podía
el ángel lavó con vinagre mis heridas
posó sus alas y su viejo cuerno
sobre mis ojos de sapo disecado
nos habló sobre hombres que destejen sus vidas
abandonándolas como trapos inservibles
como raídos envoltorios huecos
todos guardamos silencio por vergüenza
lloramos en vano ante las entrañas de Sísifo
nada de lo que hicimos valió nuestra salvación
fuimos lanceados y apedreados
expulsados de la vida por hombres de fe
ante la llegada de la muerte
dios fue una piedra que tuve que cargar inútilmente
mañana después de mi decapitación
mi cuerpo será incendiado y arrojado a los perros
no escucharé llantos de mujeres ni vendrán putas golpeándose el pecho
solo habrá una lapida sin nombre a la que vendré a llorar yo mismo.




WILLY GÓMEZ MIGLIARO


La caída azul sin fondo

Arrastran juguetes sobre la hierba del jardín 
Caída de la lluvia o una taza desportillada
Así vino mi niñez el amor & Apurímac
Con festival de toros & pachamanca
Yo era triste como Ernesto de los ríos profundos

Llamé a tu madre Isabel en Magdalena
Con el negro borracho a ultrajar un deseo
Presa la hija en el amor de Migliaro
& más allá la escuela pública del héroe nacional

Ellos fueron los niños malos los niños tristes
Ven ángel andino afuera tu mulisa me duele
Y si fue así el amor de dios fue así el corte
De la Sierra Central para deformar Sicilia

Distancias en la radio a la hora de los signos
Del Tauro específicamente matinal
Cuando salía la dama del sesenta
A mí la forma me dolía la muerte 
De mi padre en la Federación Gráfica

Rezar como si hicieran mías las campanas
Pertenecer a la playa quemaba oscuridad
Traía rincón más tarde ajustes de cuentas
O marcas para mi corte fino en los brazos

Detención del dolor ahora una mujer que amo
Con el tiempo otros signos oscuros debo pulir




CZAR GUTIÉRREZ


[un_hemisferio_en_tu_pelo]: déjame respirar mucho mucho tiempo el olor de tu pelo sumergir mi rostro como un hombre sediento en el agua de una fuente y agitarlo con mi mano como un pañuelo perfumado para esparcir recuerdos en el aire mi alma viaja en la onda como el alma de otros en la música tu pelo contiene un sueño entero lleno de velámenes contiene grandes mares cuyo oleaje me lleva hacia climas donde el espacio es más azul y más profundo la atmósfera se perfuma con frutos hojas y piel humana en el océano de tu cabellera entreveo biarritz el puerto repleto de cantos melancólicos con hombres vigorosos de todas las naciones y navíos de todas las banderas que recortan con sus arquitecturas finas y complicadas un cielo inmenso que se abandona al eterno calor en las caricias de tu pelo reencuentro la languidez de las largas horas pasadas en un avión de guerra en la proa de un navío de guerra acunada por el vaivén imperceptible del puerto entre macetas con flores y misiles de plutonio en el ardiente hogar de  tu  cabellera respiro el olor del tabaco mezclado con éxtasis y azúcar en la noche de tu cabellera veo resplandecer el infinito del cielo tropical de le marais en las orillas de terciopelo de tu cabellera me emborracho con los perfumes del alquitrán el almizcle y el aceite de coco entrelazados déjame morder esos hilos mucho tiempo porque cuando muerdo tu pelo elástico es como si me fuera comiendo los recuerdos

[[intervención bélica en la cabellera de anouk guiné sobre un tema de baudelaire: el_spleen_de_parís]]

 


ALESSANDRA TENORIO


Mi padre hablaba del tiempo como un invento suizo

Mi padre, el hijo de mi abuelo, el relojero
que me enseñó que el tiempo era una ilusión
que los relojes corrían de acuerdo a nuestras ansias
que los calendarios podían detenerse como aviones en picada.

Mi abuelo, que construía orologios
de tamaños diferentes que marcaban números inciertos,
que quería atrapar el tiempo para detener su partida.

Mi abuelo, el que no creía en los despertadores
porque sabía cómo funcionaban.
El que secuestró la puntualidad una tarde
y se la llevó lejos de aquí.

Mi abuelo, que se fue una mañana sin enseñarme
todo lo que no sé
y que me dejó pensando
que el tiempo no es más que un invento suizo
que solo sirve para encadenarnos.




ADRIANA MALNATI


Heridas

Estoy mordiendo mis dedos
Se están ajustando inhóspitos nudos en mi tráquea

Quiero un hacha con ojos de halcón
La potencia de una patada certera
En el silencio indiferente
de tu anti presencia

Mi perímetro ha desaparecido
Las voces, las teclas
Me suenan a nada
A ruido que atisba
mi instinto asesino

Quiero perderme en el paraíso
De mis colores densos
Ignorar la muerte de tu voz apagada
Distraer el llanto que postergo

Soy una revolución de fuego
Corre peligro cada forma que roce mi espacio
Corre peligro el que ose
Pronunciar una palabra negra

Se me desata una mirada sangrienta
Se aprietan mis dientes en señal de alerta
Y en mi mundo paralelo
Reviento todos los vidrios
Disparo aguijones hirviendo
En pupilas de ojos invasivos

Porque hoy soy furia contenida
Soy la herida de tu oido ignorante
La espada de hielo afilado
En tu labio carente de respuesta

Hoy soy la fiera encorvada
Con hambre de magenta
Clavando sus colmillos
En el aire
En el polvo

Mi exhalar agitado avizora una muerte inminente
Y puede que sea la mía.